
El Sumo Pontífice se basa en un documento confeccionado en 1987, donde se establece que esta práctica es moralmente inaceptable al reemplazar la unión sexual "natural" entre las parejas.
El Papa Benedicto XVI dijo este jueves que las prácticas de fecundación in vitro (FIV), cuando un óvulo humano es fertilizado por esperma en el laboratorio, han "violado la barrera que salvaguarda la dignidad humana".
Benedicto XVI dijo, refiriéndose a un documento elaborado en 1987 por la congregación -que era presidida en ese momento por él como cardenal Joseph Ratzinger- que la Iglesia en su crítica a la fecundación in vitro anticipó varios problemas bioéticos que aparecieron posteriormente.
El documento, titulado "Donum Vitae" (regalo de vida), establece que la FIV es moralmente inaceptable porque reemplaza la unión sexual "natural" entre los esposos.
Asimismo, condena la práctica porque con frecuencia también incluye la destrucción de algunos embriones, una violación de la vida humana, ya que para la Iglesia la vida comienza con la concepción.
La FIV anunció nuevos problemas "relacionados", dijo Benedicto XVI, como el congelamiento de embriones humanos, la selección de embriones, la investigación de células madre y la clonación.
"Cuando el ser humano, en su estado más vulnerable de su existencia es seleccionado, abandonado, asesinado o tratado como 'material biológico', ¿cómo se puede negar que está siendo tratado como 'algo' en lugar de 'alguien' y esto cuestiona el verdadero concepto de la dignidad humana?", indicó el Papa.
Benedicto XVI señaló que la "Iglesia valora y alienta el progreso en las ciencias biomédicas, que abren posibilidades terapéuticas previamente inimaginables". Sin embargo, añadió que también es tarea de la Iglesia "iluminar las conciencias de cada uno para que el progreso científico sea realmente respetuoso de todos los seres humanos".
Benedicto XVI dijo, refiriéndose a un documento elaborado en 1987 por la congregación -que era presidida en ese momento por él como cardenal Joseph Ratzinger- que la Iglesia en su crítica a la fecundación in vitro anticipó varios problemas bioéticos que aparecieron posteriormente.
El documento, titulado "Donum Vitae" (regalo de vida), establece que la FIV es moralmente inaceptable porque reemplaza la unión sexual "natural" entre los esposos.
Asimismo, condena la práctica porque con frecuencia también incluye la destrucción de algunos embriones, una violación de la vida humana, ya que para la Iglesia la vida comienza con la concepción.
La FIV anunció nuevos problemas "relacionados", dijo Benedicto XVI, como el congelamiento de embriones humanos, la selección de embriones, la investigación de células madre y la clonación.
"Cuando el ser humano, en su estado más vulnerable de su existencia es seleccionado, abandonado, asesinado o tratado como 'material biológico', ¿cómo se puede negar que está siendo tratado como 'algo' en lugar de 'alguien' y esto cuestiona el verdadero concepto de la dignidad humana?", indicó el Papa.
Benedicto XVI señaló que la "Iglesia valora y alienta el progreso en las ciencias biomédicas, que abren posibilidades terapéuticas previamente inimaginables". Sin embargo, añadió que también es tarea de la Iglesia "iluminar las conciencias de cada uno para que el progreso científico sea realmente respetuoso de todos los seres humanos".
Comentario
Primero, es dificil para alguien que no ha tenido hijos, ni los va a tener (eso se espera) ponerse en el lugar de aquellas personas que por vias naturales no pueden tenerlo. Con el esfuerzo de cientificos (con buenas intenciones) lograron superar esta barrera, llevando alegria a los progenitores. ¿Eso es inmoral?¿Eso es indigno? los niños que nacen de esa forma ¿acaso no son humanos?.
A veces deberiamos dejar esos prejuicios morales para el bien y felicidad del projimo.
La historia nos ha demostrado que la iglesia no siempre ha estado en lo correcto.
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