El lupus es una enfermedad del sistema inmunológico, que por algún motivo aún no determinado, desconoce al organismo y produce anticuerpos contra distintos componentes del cuerpo. Esta patología puede además afectar a las articulaciones y a los músculos, como también a la piel y casi todos los órganos. Por eso en medicina se la conoce como una enfermedad sistémica.
La causa exacta que origina el lupus es desconocida. Se piensa que la infección por un virus o la acción de otros agentes que hay en el medio ambiente son los desencadenantes de la enfermedad. Además, parece también necesario que exista una predisposición genética, que la facilite.
Una de las consecuencias de la enfermedad es la producción de anticuerpos (unas minúsculas proteínas que fabrica nuestro organismo para defendernos de infecciones y otros agentes extraños). La particularidad reside en que estos anticuerpos, están dirigidos contra las células del enfermo, por eso se los conoce como: autoanticuerpos.
Hace años se creía que el lupus era una enfermedad rara. Los medios disponibles para su diagnóstico eran escasos, motivo por el cual se diagnosticaba poco y en general sólo los casos graves. Con el paso del tiempo las técnicas para su diagnóstico han mejorado ostensíblemente, lo cual ha traído consigo que se diagnostiquen un número mucho mayor de casos de lupus, que en otros momentos pasaban desapercibidos o simplemente se diagnosticaban de otra cosa. El lupus puede aparecer a cualquier edad, infancia, edad adulta y ancianos, aunque la mayoría aparecen entre los 17 y 35 años y como ya se dijo, es mucho más frecuente en la mujer que en el varón, ya que de cada 10 casos 9 se dan en mujeres.
¿Cuáles son los síntomas?
Como síntomas generales, lo más frecuente es que se produzca cansancio fácil, pérdida de peso inexplicable y la fiebre prolongada que no se debe a ningún proceso infeccioso. Además de dan síntomas articulares y musculares, dentro de ellos se encuentran las manifestaciones clínicas más frecuentes. El 90% de los pacientes con lupus padecen dolor e inflamación de las articulaciones (artritis). Las que más se afectan son las de los dedos de las manos, las muñecas los codos, las rodillas y las de los pies
Al mismo tiempo que se produce la artritis pueden aparecer dolores musculares en los brazos, las piernas, etc. En líneas generales estos síntomas son leves y responden bien al tratamiento médico. En los casos más graves se dan alteraciones renales, cardíacas, sanguíneas - como la anemia - pulmonares y neurológicas (que van desde convulsiones hasta psicosis).
Por la diversidad de síntomas esta enfermedad puede ser diagnosticada por dermatólogos o nefrólogos, pero los reumatólogos se han especializado principalmente en esta patología.
Para determinar que se trata de un lupus, existe una lista de criterios - que incluye los síntomas nombrados anteriormente -. Si el paciente presenta cuatro o más de ellos en forma simultánea o durante un período de observación, se puede realizar el diagnóstico. Además, estos criterios incluyen exámenes que detectan desórdenes inmunológicos, es decir, la presencia de diversos anticuerpos contra el propio organismo.
Afecciones a la piel son también frecuentes en este tipo de pacientes. La lesión más conocida que se presenta, aunque no la más frecuente, es el llamado "eritema en alas de mariposa", que consiste en un enrojecimiento y erupción de la piel en las mejillas y nariz. Además es frecuente la caída del cabello cuando la enfermedad está activa, cuestión que mejora cuando el enfermo es tratado, vuelviéndole a crecer el cabello.
¿Cómo se trata esta enfermedad?
Lo primero que debe saber el enfermo con lupus es que puede llevar una vida lo más crecana a la normalidad. Pueden trabajar, estudiar y hacer una vida de relación social similar a la de la gente que le rodea. No es infrecuente que cuando hay lesiones cutáneas, experimente cierto rechazo, especialmente en los ambientes laborales. Esto se da sobre todo por el miedo existente, entre la gente que desconoce el lupus, a que se trate de una enfermedad contagiosa. Ante esto lo único que cabe, es explicar claramente en qué consiste la enfermedad.
La alimentación debe ser completa y sana. No hay ningún alimento que sea especialmente perjudicial para el paciente. Hay casos descritos en los que el lupus empeoraba al tomar productos lácteos. En cualquier caso esto no deja de ser un hecho aislado y por lo tanto no tiene más interés que el conocerlo
Cuando hay afección renal y sobre todo hipertensión arterial, habrá que tomar una serie de medidas, entre ellas la de comer alimentos poco salados y no condimentar la comida con sal. El doctor Ríos indica que otra de las medidas que se deben tomar es evitar tomar el sol y/o protegerse la piel, en los pacientes que sean sensibles a la luz solar. "Uno de los pilares del tratamiento es que la gente se cubra para protegerse del sol, que usen sombreros y ropa adecuada, protectores solares, en esta época del año esta gente lo pasa muy mal", recalca.
El lupus no se cura con medicamentos, pero se puede controlar de forma que el enfermo no padezca problemas durante años. Ello implica, que el paciente tendrá que tener controles médicos periódicos, cuya frecuencia dependerá de su situación clínica.
Entre los medicamentos más utilizados están los antiinflamatorios, que alivian el dolor de la artritis y pueden suprimir otros síntomas leves del lupus, como los dolores musculares y algunas pleuritis o pericarditis y los corticoides, que según el doctor Ríos siguen siendo el medicamento más importante para controlar muchos de los síntomas que aparecen en el lupus. Prácticamente todas las complicaciones de esta enfermedad, especialmente cuando tienen cierta importancia, son subsidiarias de ser tratadas con éxito con los corticoides.
Hace años se creía que el lupus era una enfermedad rara. Los medios disponibles para su diagnóstico eran escasos, motivo por el cual se diagnosticaba poco y en general sólo los casos graves. Con el paso del tiempo las técnicas para su diagnóstico han mejorado ostensíblemente, lo cual ha traído consigo que se diagnostiquen un número mucho mayor de casos de lupus, que en otros momentos pasaban desapercibidos o simplemente se diagnosticaban de otra cosa. El lupus puede aparecer a cualquier edad, infancia, edad adulta y ancianos, aunque la mayoría aparecen entre los 17 y 35 años y como ya se dijo, es mucho más frecuente en la mujer que en el varón, ya que de cada 10 casos 9 se dan en mujeres.
¿Cuáles son los síntomas?
Como síntomas generales, lo más frecuente es que se produzca cansancio fácil, pérdida de peso inexplicable y la fiebre prolongada que no se debe a ningún proceso infeccioso. Además de dan síntomas articulares y musculares, dentro de ellos se encuentran las manifestaciones clínicas más frecuentes. El 90% de los pacientes con lupus padecen dolor e inflamación de las articulaciones (artritis). Las que más se afectan son las de los dedos de las manos, las muñecas los codos, las rodillas y las de los pies
Al mismo tiempo que se produce la artritis pueden aparecer dolores musculares en los brazos, las piernas, etc. En líneas generales estos síntomas son leves y responden bien al tratamiento médico. En los casos más graves se dan alteraciones renales, cardíacas, sanguíneas - como la anemia - pulmonares y neurológicas (que van desde convulsiones hasta psicosis).
Por la diversidad de síntomas esta enfermedad puede ser diagnosticada por dermatólogos o nefrólogos, pero los reumatólogos se han especializado principalmente en esta patología.
Para determinar que se trata de un lupus, existe una lista de criterios - que incluye los síntomas nombrados anteriormente -. Si el paciente presenta cuatro o más de ellos en forma simultánea o durante un período de observación, se puede realizar el diagnóstico. Además, estos criterios incluyen exámenes que detectan desórdenes inmunológicos, es decir, la presencia de diversos anticuerpos contra el propio organismo.
Afecciones a la piel son también frecuentes en este tipo de pacientes. La lesión más conocida que se presenta, aunque no la más frecuente, es el llamado "eritema en alas de mariposa", que consiste en un enrojecimiento y erupción de la piel en las mejillas y nariz. Además es frecuente la caída del cabello cuando la enfermedad está activa, cuestión que mejora cuando el enfermo es tratado, vuelviéndole a crecer el cabello.
¿Cómo se trata esta enfermedad?
Lo primero que debe saber el enfermo con lupus es que puede llevar una vida lo más crecana a la normalidad. Pueden trabajar, estudiar y hacer una vida de relación social similar a la de la gente que le rodea. No es infrecuente que cuando hay lesiones cutáneas, experimente cierto rechazo, especialmente en los ambientes laborales. Esto se da sobre todo por el miedo existente, entre la gente que desconoce el lupus, a que se trate de una enfermedad contagiosa. Ante esto lo único que cabe, es explicar claramente en qué consiste la enfermedad.
La alimentación debe ser completa y sana. No hay ningún alimento que sea especialmente perjudicial para el paciente. Hay casos descritos en los que el lupus empeoraba al tomar productos lácteos. En cualquier caso esto no deja de ser un hecho aislado y por lo tanto no tiene más interés que el conocerlo
Cuando hay afección renal y sobre todo hipertensión arterial, habrá que tomar una serie de medidas, entre ellas la de comer alimentos poco salados y no condimentar la comida con sal. El doctor Ríos indica que otra de las medidas que se deben tomar es evitar tomar el sol y/o protegerse la piel, en los pacientes que sean sensibles a la luz solar. "Uno de los pilares del tratamiento es que la gente se cubra para protegerse del sol, que usen sombreros y ropa adecuada, protectores solares, en esta época del año esta gente lo pasa muy mal", recalca.
El lupus no se cura con medicamentos, pero se puede controlar de forma que el enfermo no padezca problemas durante años. Ello implica, que el paciente tendrá que tener controles médicos periódicos, cuya frecuencia dependerá de su situación clínica.
Entre los medicamentos más utilizados están los antiinflamatorios, que alivian el dolor de la artritis y pueden suprimir otros síntomas leves del lupus, como los dolores musculares y algunas pleuritis o pericarditis y los corticoides, que según el doctor Ríos siguen siendo el medicamento más importante para controlar muchos de los síntomas que aparecen en el lupus. Prácticamente todas las complicaciones de esta enfermedad, especialmente cuando tienen cierta importancia, son subsidiarias de ser tratadas con éxito con los corticoides.
Obtenido de Salud Actual
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